Esta charla, presentada en la NetCoreConf Madrid 2025 cuento cómo decidí dar un paso lógico en mi evolución profesional: sustituir a mi equipo de desarrollo por GitHub Copilot. Y lo mejor de todo es que, aparentemente, todo son ventajas.
Partimos de una realidad bastante reconocible. Reuniones eternas. PRs bloqueadas por debates filosóficos. Code reviews donde siempre hay alguien que “lo haría mejor”. Mensajes de commit escritos con dolor. Y esa sensación constante de que gestionar personas consume más energía que escribir código. Así que me planteé una alternativa: ¿y si mi nuevo equipo vive dentro de Visual Studio Code?
A lo largo de la sesión voy enseñando cómo uso Copilot para generar algoritmos, refactorizar, revisar código, crear commits, montar proyectos completos y trabajar con agentes que entienden el contexto de todo el workspace. Me fabrico mis propios roles: un product owner obsesivo, un QA implacable, un desarrollador peculiar… pero todos configurados como chat modes personalizados que responden exactamente como yo quiero.
También muestro cómo definir instrucciones globales, guías por lenguaje, prompts reutilizables y hasta una pequeña “cultura corporativa” en formato markdown para que la IA trabaje siguiendo mis reglas. Si quiero que use ciertos patrones, que respete principios SOLID o que nombre las interfaces con una X en vez de una I, lo hace. Sin discusión.
Y sí, hay ironía. No he despedido a nadie. Pero si la IA me evita tareas aburridas y discusiones absurdas, bienvenida sea.